Se podría decir que esta una mezcla habitual entre muchos consumidores. La cuestión que debe tener clara el usuario que se decante por ella es que, al realizar la mezcla, los efectos empatógenos o mimosistas que suele producir la MDMA se reducen en detrimento de los efectos estimulantes. Es decir, la experiencia suele adquirir un tono más estimulante que empatógeno (algo agradable para algunos, y desagradable para otros).
Del mismo modo, al mezclarse dos drogas con efectos estimulantes pueden aparecer signos de sobreestimulación y otros efectos secundarios clásicos de los estimulantes como ansiedad, taquicardia o mandibuleo.
Es por ello necesario controlar las dosis de ambas sustancias, reduciéndose un poco en comparación con las dosis que normalmente se utilizan al consumir ambas drogas por separado, así como espaciar un poco más las tomas.
| < Prev | Próximo > |
|---|










