Tanto la MDMA (MetilenDioxiMetanfetAmina) como el Speed (sulfato de anfetamina) pertenecen a la misma familia química: las fenetilaminas. Esta familia está compuesta por, al menos, un par de centenares de sustancias, cuyos efectos van desde la estimulación pura y dura ( como sucedería con la metanfetamina) hasta la psicodelia pura y dura ( como sucedería con la mescalina). En el rango intermedio entre la metanfetamina y la mescalina estaría, entre otras sustancias, el MDMA y drogas similares (MDA, MDEA, MBDB...).
Los efectos del MDMA comparten con la anfetamina y la metanfetamina cierta capacidad estimulante (quitan el hambre, el sueño, el cansancio, hacen que uno se sienta más enérgico, etc. - aunque siempre dependiendo de la dosis, el contexto y el estado de la persona, pues en ocasiones puede producirse cierto apalanque) y una ligera capacidad de alterar la percepción, aunque su potencial estrictamente psicodélico suele ser limitado. A esto se le añade, por otra parte, una alteración de la emoción, que suele dar lugar a que la gente se sienta de buen rollito, mimosista, expansiva.
En resumen: el speed produciría fundamentalmente efectos estimulantes mientras que el MDMA produciría cierta estimulación acompañada de una alteración emocional (o como queramos llamarlo) y, en ocasiones, ligeras o no tan ligeras alteraciones de la percepción (de la vista, de la visión de colores, alucinaciones y pseudoalucinaciones, etc.).
| < Prev | Próximo > |
|---|










